(19:39) – Es creciente el interés por la
práctica de deportes náuticos, como el kayakismo y el canotaje.
Experimentados remeros de Ushuaia y de Río Grande emprendieron una
travesía a remo hasta las islas Bridges, en medio del canal Beagle,
detrás de la península de Ushuaia. El frío y las condiciones del
clima no amedrentaron a los viajeros que vieron lobos marinos,
cormoranes y regresaron renovados a
Ushuaia.
9-4-2007 - (19:39) - La
travesía tuvo inicio en las instalaciones del Club Afasyn, a las 9
del domingo nos juntamos un grupo de entusiastas de la actividad,
con ganas de emprender un nuevo recorrido.
En esta oportunidad, contamos con la presencia de kayakistas de Río
Grande, entre los que se encontraba el presidente del Club Nautico
Ioshlelk Othen de esa ciudad, Pablo Komer, acompañado en un kayak
doble Weir por su esposa Maria Inés. También dijeron presente Juan
Noto, el doctor Juan Carrillo y el infaltable Lucho Gamin. Por
Ushuaia participaron César Pacchioni y Diego
Insúa.
Zarpamos luego de acomodar todos
los elementos necesarios para una travesía de estas características,
todo distribuido lo mas parejo posible en los
kayaks.
Debido a las condiciones
cambiantes del clima en Ushuaia, era necesario contar con buena
indumentaria que nos resguarde del frío, y también trasladamos la
comida, ropa de repuesto por si nos mojamos, un poco de carbón y
leña para preparar un fueguito, y algunas bolsas de dormir por si el
mal tiempo no nos dejaba volver y fuese necesario pasar la noche en
alguna de las islas.
El objetivo era
Puerto Karelo, ubicado en una de las islas Bridges, prácticamente
enfrente de la ciudad de Ushuaia, pero tapadas por el Aeropuerto de
Ushuaia. En dicho lugar suelen concurrir veleros y catamaranes para
permitirle a la gente realizar una caminata en la isla, poder
observar el panorama desde tierra y observar algunos concheros,
antiguos asentamientos de los Yamanas, además de flora y fauna del
lugar
Con viento Noroeste, prácticamente a
nuestras espaldas, comenzamos la travesía poniendo rumbo hacia el
Paso Chico, lugar donde la Bahía de Ushuaia se encuentra con el
Canal Beagle.
Al llegar al paso, el viento
continuaba siendo favorable y decidimos hacer una escapada hasta la
isla Alicia donde encontramos un grupo hermoso de lobos marinos, los
cuales ante nuestra presencia se arrojaron al agua y observaban
nuestros movimientos sacando su cabeza completa, mirando esas cosas
extrañas que se acercaban a su casa.
También nos recibió una bandada de Cormoranes los cuales despegaron
de la isla y se pararon en otra que se encuentra a pocos
metros.
El viento iba aumentando y nuestra
inquietud también, luego de descansar y tomar unas fotos con
nuestros amigos, decidimos emprender rumbo al refugio de Puerto
Karelo el cual se apreciaba con claridad desde la
isla.
El inicio fue un poco complicado, el
aumento del viento, las olas y nuestro rumbo obligado, hacia que
recibamos la fuerza del agua por las bandas del kayak, es decir por
los laterales, generando inestabilidad.
Luego de unos cuantos minutos de remada, en la cual todos nos
observábamos para ver que no faltara nadie, llegamos al parador,
dispuestos a preparar una comida
reconfortante.
Minutos antes de llegar a
la isla de los lobos, Pablo y Maria Inés decidieron retornar ya que
debían concurrir al mediodía a un almuerzo, así que vimos como poco
a poco se alejaban, con las olas y el viento en
contra.
El asador Cesar, preparo enseguida
el fuego y al rato unas hamburguesas y choripanes eran almorzados
por todos, sin olvidar previamente unos espectaculares mates y la
picada con chorizo y queso, que poco duro en la improvisada mesa de
tronco que hay en el lugar.
Se sucedían
anécdotas, comentarios, mientras observábamos la llegada de varios
veleros dedicados al turismo, y el descenso de personas para caminar
por el lugar y tomar unas fotos de
recuerdo.
Al rato, decidimos realizar
también la caminata, para bajar la comida y ver alguna panorámica,
desde el lugar mas alto de la isla al cual accedimos luego de
recorrer un sendero muy bien marcado.
Descubrimos que el viento no nos iba a abandonar en todo el día y
que luego de ayudarnos a llegar, se cobraría revancha poniéndose en
contra y siempre parejo y fuerte.
Retornamos al parador, cargamos todos los elementos en nuestras
naves y emprendimos el retorno, bajo la mirada de algunas personas
que caminaban por el lugar.
Y el viento
soplaba muy fuerte, así que con mucho esfuerzo fuimos desandando
metro a metro del canal, por momentos las algas molestaban para
remar y el viento nos hacia retroceder, pero estábamos decididos a
cumplir con nuestro objetivo.
Así fue,
como luego de casi dos horas de remar con viento en contra, por
suerte era norte, bastante calido, arribamos al Afasyn, donde nos
esperaban María Inés y Pablo, con cierta preocupación y cara de
alegría al vernos retornar.
Luego de
cargar los kayaks en el carro y recuperar un poco la temperatura con
un buen baño de agua caliente, emprendieron el retorno a su ciudad,
dejando abierta las puertas para una nueva aventura en kayaks, en
alguno de los maravillosos lugares con los que contamos en nuestra
querida y hermosa provincia.