...Y
digo escapadita, ya que solo contábamos con tres días
y dos noches... Gastón entraba a laborar el último
día de travesía a las diez de la noche y a los
demás se nos vencía la "visa" que nos
otorgaron nuestras mujeres e hijos...
Cargamos los kayaks en los autos el día anterior y el
Domingo 10 de julio a las 6 de la mañana nos encontramos
en la YPF que se encuentra a la derecha del peaje del puente
Zárate-Brazo Largo... tomamos ruta 12... cruzamos ambos
puentes y luego de pasar la caminera sale un largo camino de
tierra de unos treinta kilómetros, que no figura en ningún
mapa y algunos le dicen "Inter Isleño". Este
camino termina en un camping sobre el río Gutiérrez
casi llegando al Bravo. Pero unos trescientos metros antes,
hay un destacamento de Prefectura denominado "Canal Nuevo"...
exactamente en el río Gutiérrez y el canal Galofré
que viene desde Paranacito.
Ahí descargamos los tres vehículos; previo aviso
la semana anterior, despachamos hacia Carmelo y a las 8:20 estábamos
en el agua... cuatro singles y un doble...
Gastón y Andrea (27 años cada uno) en un doble
Tango (SDK), Juan Pablo (35 años) en un Super Travesía
(Asiak), Aldo (50 años) en un Cruz Diablo (Weir) quién
debutaba en el cruce del Río de la Plata, Juanjo (33
años) en un Yamana (SDK) y yo... Martín también
en un Yamana (SDK) (ah..! 37 años).
Tomamos el Gutiérrez hacia el Bravo, unos 3,5 km bien
pegados a la costa ya que corría en contra, pero como
el resto era todo corriente a favor, no nos preocupamos demasiado;
todavía se veía el cielo algo anaranjado, mezclado
con celeste y rosa. Sin mucho esfuerzo llegamos al Bravo (en
el km 160), viramos a la izquierda y ¡ ahora sí
aguas abajo ! Navegamos por el medio del cauce, charlando de
bueyes perdidos y casi sin darnos cuenta estábamos en
donde se bifurca (km 150), a la izquierda sigue el Bravo y a
la derecha nace el Sauce que fué por donde tomamos...
aproximadamente habíamos navegado a 12 km... estábamos
muy contentos, pero sabíamos lo que nos esperaba a la
vuelta... con suerte subiríamos a unos 5 pobres km.
Ya era la hora del mate... y antes de cruzar el río Alférez
Nelson Page armamos una balsa juntando todos los kayaks y aparecieron
la torta de Andrea y la pastafrola de Aldo (caseras las dos).
Mientras avanzamos corrigiendo el rumbo de vez en cuando, veíamos
pasar montes de todo tipo de árboles, casi todos sin
hojas, algunos biguás... macás... y en ramas semi
hundidas garzas moras y pájaros tigres con cara de pocos
amigos... el solcito de media mañana comenzaba a calentar...
Ya remando y a buen ritmo luego de unos rápidos 15 km
(gracias a la corriente y no a nuestro estado físico)
llegamos a la desembocadura del Sauce y el río de La
Plata. Desembarcamos sobre una islita alargada que se encuentra
sobre la margen izquierda; la idea era estirar un poco las piernas
antes de hacer el cruce... pero algunos no lo entendieron así
y las estiraron pero debajo del agua. Había un musguito
engañador y sin darse cuenta, en un abrir y cerrar de
ojos había dos kayakistas con el agua en el cuello y
puteadas a flor de labios... ¿Quiénes eran? No
importa. Se secaron y de nuevo al agua. El cruce en línea
recta al Arroyo de las Víboras (costa uruguaya) - pasando
entre las islas del Juncal y el Juncalito - tiene aproximadamente
5,5 km. siguiendo rumbo 101°.
Ya de la costa argentina se pueden divisar los preciados arenales
uruguayos...
Todo fue tranquilo, con un vientito suave del norte que formó
algunas pequeñas olas sobre el canal de navegación
y nada más. Desembarcamos unos metros abajo del Arroyo
de las Víboras, sobre una especie de lengua de arena
que le da forma a una bahía natural que sirve de refugio
cuando sopla viento fuerte del lado argentino. La misma fue
bautizada por Gastón y Andrea unos años atrás
como "Punta Ratón"... buen nombre si tenemos
en cuenta que unos metros más adelante se encuentra un
country de la san p..a al cual no te podés ni arrimar.
Serían las tres de la tarde cuando unos sacaban fotos,
otros preparaban la picada y el almuerzo y el resto se echaron
sobre la arena como ballenatos varados (se escucharon algunos
ronquidos dando un aviso del concierto que tendríamos
a la noche).
Luego del salamín y queso, de las empanadas, de latas
de atún y algo para no atorarnos, navegamos los últimos
ocho km hasta llegar al Arroyo de las Vacas. Ya adentro, a unos
quinientos metros sobre la derecha se encuentra la prefectura...
donde hicimos el correspondiente despacho (ver tema apoyo aparte)
y después seguimos unos metros más hasta el Rowing,
donde nos alojamos. Ya eran alrededor de las cinco y empezaba
a refrescar un poco. Acomodamos las cosas, nos dimos un duchazo
bien caliente y nos fuimos al centro. Caminata, chivitos, pizzas
con cervezas y ¡a dormir temprano!.
A veces es hermoso armar un fogón, tomar unos mates alrededor
y después dormir en la carpa mientras se terminan las
últimas brasas... pero después de remar muchas
horas que te den la posibilidad de bañarte con agua caliente
y no tener que ponerte a armar la carpa también es "impagable".
El lunes 11 lo tomamos para descansar, cocinar y caminar varias
veces hasta la prefectura para solucionar una traba que nos
pusieron para volver al día siguiente.
Almuerzo: fideos frescos con estofado, previa picada y vinito
tinto. Eso sí... de postre frutas y té con limón.
A la tarde mateada viendo como se pone el sol sobre el Río
de La Plata.
Cena: guiso de lentejas completo, con chorizo, panceta, y cantimpalo
para recobrar fuerzas.
De postre mantecol y chocolate... ¡y Buscapina! (ojo llévenla
de Argentina... allá vale 25 pesos argentinos la tableta
de 8 unidades). A última hora hicimos el rol se salida
para no perder tiempo a la mañana siguiente.
El martes 12 nos levantamos a las seis, desayunamos y preparamos
los kayaks, y a las ocho salimos para la prefectura. Habíamos
acordado que nos acompañarían en un gomón
hasta cruzar al lado argentino, pero como no les arrancaba el
motor salimos media hora más tarde (prometimos no calentarnos,
habíamos disfrutado mucho como para amargarnos con problemas
ajenos). Remontamos el Río de la Plata pegados a la costa
uruguaya y a la altura de la isla Juncal cruzamos hacia el extremo
sur de la misma. Buscando reparo, ya que se había levantado
un suave noreste al principio y moderado después. Un
grupo de gaviotas completamente blancas y algunas de cabeza
negra brindaron un espectáculo único peleándose
entre ellas para disputarse un cardumen de pejerreyes. Aldo
dijo que observemos bien lo de las gaviotas así cuando
esté al reparo de las olas le contábamos... no
le entraba un alfiler en el c.....
Cuando alcanzamos la isla, la bordeamos del lado argentino y
cruzamos el canal de navegación. Recién ahí
prefectura uruguaya debe haber pensado "ahora el problema
es argentino"... peguemos la vuelta. Y mucho más
mojados que nosotros se volvieron.
Gastón y Andrea en el doble se alejaban cada vez más
y recordando que entraba a trabajar a las 22 hs era lo más
conveniente ya en la boca del sauce la corriente se hacia sentir
mucho.
El resto: Aldo, Juan Pablo, Juanjo y yo paramos a descansar
en una de las bocas del Arroyo Desaguadero; ahí hay una
casa grande habitada, pero en ese momento no se encontraba nadie.
Alimentamos el estómago y el alma con una picadita y
un par de sopas instantáneas y volvimos al agua; cruzábamos
una y otra vez el río tratando de cortar las curvas y
buscando reparo del viento; avanzamos a escasos 4 km. Renegando
demasiado terminamos los 15 km que nos separaban del Bravo,
serían las tres de la tarde no recuerdo bien, lo que
sí recuerdo bien es el guiso de lentejas del día
anterior que nos comimos.
Calculábamos
que Gastón y su novia ya estarían cerca del destacamento
"Canal Nuevo". El Bravo corría tal vez algo
menos que el Sauce pero se sumaba el cansancio y no veíamos
la hora de llegar al Gutiérrez para terminar esos 3 o
4 km aguas abajo... Ya de noche llegamos a la boca, tomamos
agua, unas barritas de cereal, algún caramelo y ya se
alcanzaban a ver las luces del camping anterior al destacamento.
Despacho de llegada al país... cargada de kayaks en los
autos y vuelta a casa... CANSADOS... PERO YA PENSANDO LA PRÓXIMA
SALIDA
DATOS
PARA TENER EN CUENTA: