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Travesía en piraguas y kayaks - Marzo de 2002

TRAVESIA RIO III - PAMPAYASTA - VILLA MARIA
1º Encuentro de Canotaje 2002


Navegando el Ctalamochita en kayaks y piraguas durante los días Sábado 30 y Domingo 31 de Marzo de 2002

 

El Club Amigos del Remo de Villa María, pudo concretar exitosamente el clásico descenso Río Tercero - Pampayasta - Villa María, durante los días Sábado 30 y Domingo 31 de Marzo del corriente, reservado para embarcaciones a remo, tales como kayaks, piraguas y canoas, singles y dobles.
La convocatoria de remeros de distintos puntos de la Provincia de Córdoba tuvo gran eco, ya que se presentaron al evento gran número de participantes, quienes dieron un amplio marco de camaradería e integración.
Todo esto fue posible gracias al convencimiento de los miembros de esta comisión, quienes con esfuerzo y el trabajo, apuestan a este tipo de eventos donde el principal objetivo tiene como idea básica la confraternidad entre los participantes amantes de esta disciplina y de la naturaleza.
Sabemos bien que estos eventos, sólo pueden concretarse con el esfuerzo mancomunado de personas y/o instituciones que apoyan y comparten plenamente esta clase de actividades.
Por todo lo arriba detallado, es que manifestamos nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas, empresas, e instituciones, por haberse sumado y adherido al 1º ENCUENTRO DE CANOTAJE 2002, aún a pesar de la difícil situación económica y política que vive el país.
Este es el primer evento que se organiza, teniendo planificadas dos fechas a lo largo del año.
En este caso se recorrió el Ctalamochita desde su nacimiento en el Embalse de Piedras Moras hasta la ciudad de Villa María.
El segundo encuentro está programado tentativamente para Octubre o Noviembre, continuando el recorrido desde Villa María hasta la localidad de Saladillo, donde finaliza el Río Ctalamochita.
De esta manera, se vería cristalizado el proyecto de esta organización, montando anualmente dos eventos que permitirían recorrer el Ctalamochita en toda su extensión.

PRIMER DÍA (Camping de Almafuerte - Camping de Pampayasta)
El día sábado, amaneció con unas excelentes condiciones atmosféricas: cielo totalmente despejado y algo de viento del sector sur, que luego se intensificaría por la tarde, manifestándose con molestas ráfagas en algunos sectores del río, fundamentalmente cada vez que se enfrentaba la dirección sur, que por cierto, es uno de los puntos cardinales hacia los que tiende el descenso de las aguas.
Con el entusiasmo propio del inicio de la travesía, (aproximadamente a las 09:00 hs.), emprendimos ese movido tramo del río Ctalamochita, los fabulosos rápidos, la agradable temperatura ambiente y las transparentes aguas, nos invitan a la diversión total, con algunos picos de adrenalina, provocados por un par de peligrosos y correntosos rápidos, que provocaron un par de espectaculares volcadas. Este accidente se hace común en cada travesía, poniéndole una cuota de emoción y aventura, quedando los involucrados inmersos en un inesperado baño.
Entre tantas alternativas cambiantes y luego de una hora y media de navegación llegamos al balneario de Río Tercero, donde nos reagrupamos, descansamos unos minutos y continuamos con el peligroso paso del puente, donde hay un importante desnivel y los botes deben pasar por una corredera de escaso metro y medio, todo un desafío para la flota. Todos pasamos la prueba sin ningún inconveniente.
Un par de kilómetros más adelante, se produjo lo que podríamos llamar un corte o punto de inflexión en el hasta el momento límpido cauce del Ctalamuchita, es que la planta química de Atanor (entre otras) y las cloacas de la ciudad de Rio III hacen su impiadoso volcamiento sobre el río, casi sin tratamiento; un hecho realmente muy lamentable. Las aguas se enturbian, el olor es espantoso, y el aire es casi irrespirable.
En fin, no quedaba otra que continuar y confiar en la depuración que se produce por el filtrado de la arena, la piedra y el constante movimiento del agua.
Más adelante cruzamos un añejo puente y pasamos por el balneario de Tancacha, sin detenernos. No nos detuvimos, ya que nuestro destino para el amuerzo era el balneario de Villa Ascasubi. La flota avanzaba muy compacta, produciéndose reagrupamientos programados cada 20 o 30 minutos. Todo marchaba muy bien, con un promedio de velocidad muy bueno, aproximadamente 12 Km/h.
Luego de casi dos horas de remada constante, sin grandes novedades y bastante hambrientos, arribamos a Villa Ascasubi, acompañados por fuertes y molestas ráfagas de viento sur, que nos obligaban a redoblar nuestros esfuerzos. Desembarcamos en la amplia playa de arena del balneario, donde elongamos y repusimos energías consumiendo el almuerzo programado. Tomamos algunas fotografías, mientras analizábamos los próximos pasos a seguir.
Luego de largas horas de remo, llegamos finalmente a las 19:10 hs. al Balneario y Camping de Pampayasta, donde fuimos recibidos por representantes de su municipio con un reparador mate cocido y duchas con agua caliente. Aprovechamos las últimas luces del día para armar las carpas, reacomodar la carga de los botes y colgar nuestras prendas mojadas. Más tarde realizamos una reunión general para conversar sobre lo acontecido en el día y coordinar la segunda jornada. Luego para matizar la velada, hicimos una espectacular choripaneada "diente libre", montada por la organización del evento. Entre charla e intercambio de anécdotas cayó la noche y nos atrapó finalmente el cansancio que nos hizo tomar rumbo seguro hacia cada carpa.


SEGUNDO DÍA (Camping de Pampayasta - Balneario de Villa María)

El día domingo, segunda jornada, amaneció despejado pero fresco, según nuestros datos 10 grados, manteniéndose las condiciones del día anterior, pero con un poco más de nubosidad. Nos levantamos temprano, 06:50 hs. (algunos una hora antes para organizar el desayuno). Se les brindó un delicioso chocolate caliente a toda la flota acompañado por bizcochos con dulce de leche a discreción, todo un manjar.
Nos abrigamos bien y comenzamos la preparación de los botes, a medida que comenzaban a arribar los participantes que realizaban sólo la segunda etapa (Pampayasta-Villa María). En este tramo se sumaron los muchachos del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Villa María, organización que siempre ofrece su cuota de sacrificio y entrega. Destacamos su colaboración con la presencia de dos piragüas y apoyo terrestre. Con todo preparado nos lanzamos a las aguas de nuestro Ctalamochita, comenzando así la primera parte de esta etapa hasta La Arenera (Villa Fiusa). La dura etapa se desarrolló con cielo parcialmente nublado y continuaba el fuerte y molesto viento de sector sur. La velocidad promedio de toda la flota era óptima (10 km/h). Ésta se vió sensiblemente disminuida debido a la menor pendiente del cauce, sumado al desgaste físico de los palistas. Luego de 4 horas, llegamos a La Arenera, desembarcando en sus playas para desplegar el esperado almuerzo comunitario, donde TODOS compartimos TODO. En un ambiente distendido y agradable, llega la hora de la partida, teniendo por delante el último tramo de la travesía que duraría aproximadamente 3 horas. El grupo se revitalizó anímicamente luego del almuerzo, encarando el periplo con decisión y valor. Fue así que, luego de un par de horas de remo, comenzamos a visualizar algunos lugares familiares (para los villamarienses), que delataban la proximidad de la civilización. Ya en las cercanías del popular puente "Andino", nos agrupamos para llegar juntos hasta Playa Zeta, último lugar de detención. Exactamente a la hora de llegada prometida, las 17:00, ingreso en el Balneario Juan Carlos Mulinetti con rumbo hacia las proximidades del Polideportivo, dando un alegre marco de color a la soleada tarde de aquel domingo. Allí fuimos recibidos con un especial calor humano de familiares, amigos, vecinos y medios de prensa villamarienses, que se agruparon en la costa para estrecharnos entre fuertes abrazos y palabras de aliento. Lamentablemente, no se hizo efectivo el embalsado del balneario, con lo cual se perdió un poco el encanto del espléndido espectáculo de las embarcaciones surcando el coqueto espejo de agua.
Para finalizar, se efectuó un acto de cierre del evento, con la entrega de certificados y obsequios para todos los participantes. Así se dió por concluida la ceremonia junto al agradable sol de otoño que con sus últimos destellos despidió a todos los que hicieron posible la realización de este inolvidable evento.

¡¡¡ HASTA LA PRÓXIMA !!!

Redacción, plano y adaptación:

Diego Villafañe - Roberto Milano

 

 

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