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Travesía en kayak - Febrero de 2004
TRAVESIA ROSARIO-FARO QUERANDI EN SOLITARIO
Diario de viaje y relato de lo que viví en esta travesía realizándola en solitario.
Lunes 02/02: La decisión.
Es mi primer día de vacaciones y siento que ya perdí 3 días, el Sábado, el Domingo y hoy. Tengo un sabor amargo en la boca por no haber podido integrar otros raids y me siento decepcionado por otros, por haber estudiado y planificado otro recorrido que ya no podré realizar y por no haberle dedicado el tiempo a un viaje tan deseado por mí.
Pero esta vez dispongo del tiempo para viajar y no lo puedo dejar pasar más, ya perdí 3 días, no puedo dejar pasar esta oportunidad...
Miro detalles básicos, conozco las primeras etapas - se que no necesito planificarlas -pero sí las demás, por ello me llevo los mapas para estudiarlos en los días que vendrán, si otros pudieron llegar a Mar del Plata desde Rosario, se que yo también puedo, tengo que intentarlo.
Compro alimentos para pocos días, preparo el botiquín básico y el equipo, todo está en condiciones, mañana zarparé
Martes 3: La partida.
La lluvia sigue..... como en todo el fin de semana y ayer, pero la ilusión está firme, preparo el kayak en la guardería, y cuando termino, la lluvia cesa para darme el permiso de salir a remar en el Paraná. Transcurriendo el medio día comienza a despejarse, el río muy calmo invita a disfrutarlo hasta San Nicolás. Quizás impulsado por distintos sentimientos o por no parar en alguna orilla o por ir solo, puedo lograr mi mejor tiempo en llegar al Club Regatas, donde la atención recibida allí fue mejor que de costumbre e inesperada.Miércoles 4: El resfrío.
El fuerte resfrío que me persigue desde hace días, pretende impedirme mi viaje, pero con medicación adecuada y ganas se seguir, le opongo resistencia y sigo hacia San Pedro. Por la tarde comienza a soplar una brisa que me juega en contra, un descanso para ingerir unas frutas cereales y agua en una orilla a la altura de Ramallo, vienen bien, y a pesar el viento en contra, también puedo bajar mi tiempo personal en llegar al Club Náutico.Jueves 5: El viento.
Son las 9 y ya sopla una brisa, por segundo día consecutivo es del sur, un garrón, pero el sol invita para tostarse y a navegar. Pasan las horas y el viento se hace cada vez más fuerte, el remar se hace pesado. Es necesario hacer una buena parada para cocinar, alimentarse y descansar, un amarradero privado en el río Baradero resulta ser el lugar ideal. Desemboco en el Río Paraná de las Palmas, y el viento sigue y sigue, se ve la Central Atómica Atucha y más adelante el puente Zárate - Brazo Largo, pero antes está el Club Náutico Arsenal Zárate donde me reciben bien y un primo me brinda las comodidades de su casa, que se necesitan para descansar bien, después de una larga y dura jornada de casi 13 horas, debido al incremento de distancia respecto a las etapas anteriores y a que la correntada de los Ríos Baradero y Paraná de las Palmas es mucho menor que la del Paraná sumándole el viento en contra.Viernes 6. El Delta.
El viento sigue igual, no cambia y aumenta su fuerza, hoy logró picar bastante al río y en consecuencia se siente que los brazos hacen fuerza realmente. Las olas levantan la proa del kayak y cuando cae viene encima el agua - sin el cubrecockpit ya no se puede seguir - . Un buen almuerzo en instalaciones ubicadas donde nace el Aº Las Rosas, hace muy bien para enfrentar al viento que deja avanzar poco hasta entrar en pleno Delta mediante el Aº Caraguatá, que al reparo del viento y con un atractivo paisaje y entretenidas curvas hacen que el viaje se disfrute a pleno y que uno se olvide de cuanto falta para llegar a Tigre. Pero con el pasar de las horas, el río de la Plata comenzó a subir y todo el Delta también. Remar así es más duro que en condiciones normales en contracorriente en el Paraná. Así fue hasta el Río Luján hasta llegar al Club de Regatas Hispano, donde la hospitalidad de su gente no faltó y se hace necesario descansar un día para recuperar fuerzas y alimentarse bien para las próximas etapas, esta quizás podría haber sido mejor si no me hubiera olvidado las tablas de mareas en casa.Sábado 7: Hoy no puedo.
No se que pasa, pero mi salud no está bien, será el resfrío, o no haber podido dormir bien anoche, o la cena de anoche, no sé, no tengo apetito y se que debo alimentarme, eso me asuta un poco. Ingiero algunas uvas y de a poco voy mejorando, me voy a un ciber para bajar las tablas de mareas necesarias y enterarme del pronóstico.Domingo 8: Viento en popa.
Ya me siento bien, pero por las dudas no me voy a exigir hoy. El viento de días atrás ya no es el mismo, es leve del NE y se convierte en un moderado al desembocar en el Río de la Plata. 2:30hs me alcanzaron para llegar a Olivos, da gusto quedarse debido a la hospitalidad de los clubes de allí.Lunes 9: Un buen día.
Sigo descansando en Olivos, comprando alimentos y lavando ropa (cosa también necesaria del kayakista) y esperando que se haga de noche para ir a cenar de mi amiga. El destino esta vez se puso de mi lado y me hizo conocer aquí a un pariente lejano que yo desconocía que podía encontrar y que no esperaba hacerlo; pero así fue y me ayudaría un montón.Martes 10: Retomé el ritmo.
Mejor dormido gracias al nuevo repelente y bien descansado, hoy nuevamente me favorece el viento del NE, es moderado, pero el día está soleado, el paisaje no ayuda mucho hay que pasar todo el puerto de Bs. As., pero en poco tiempo puedo llegar a Quilmes. Gracias a este pariente (Fernando) ya me estaban esperando en el CNQ, también fue sorpresa eso, así también como la generosidad de un velerista, de prestarme su velero para dormir por la noche, y otro me brindaría un dato bárbaro para mañana.Miércoles 11: El mejor día (en Río de la Plata).
Es el mejor día para remar en lo que llevo viajando, el Río de la Plata está planchado como una pileta sin gente, y el sol está radiante, más no se puede pedir...... En otro tiempo bárbaro con la ayuda de ese dato para cortar camino me ahorré aproximadamente 12 Km, pude llegar Ensenada y gracias al carrito para la quilla que un amigo me ayudó a construir un día antes de salir, pude llevarlo por la playa hasta el Río Santiago. Nuevamente me sorprendió Fernando, en el club me esperaron hasta con ropa de cama.Jueves 12: Gente buena.
Un pretendido favor de personal de la PNA, me pone piedras en mi camino sin intenciones de su parte, pero la solidaridad y ayuda de la gente con la que me cruzaba día a día siempre llega a justo a tiempo cuando se necesita. Llegué remando hasta el puente de Beriso y pescadores de ocasión me ayudaron a levantar los 55Kg de mi kayak, luego le puse el carrito y comencé a caminar hacia la playa, por suerte más tarde una camioneta me llevó desde cerca del puente hasta la playa. Ya era el medio día y casi en 4hs no había remado nada, y tenía que llegar hasta Atalaya para llegar a tiempo, y así no causar inconvenientes con la PNA y lo pude hacer..... Al salir de la playa comenzaban las primeras emociones, había una olas interesantes contra la playa, en el primer intento me derribaron, en el segundo no. En un agotador día de sol y calor sin alimentarme bien, pude llegar justo a tiempo, y la casualidad hizo que encontrara un camping fabuloso con el espectacular trato de su dueño Oscar (Campo abierto).Viernes 13: Diversión necesaria.
Llueve, y sopla un viento SE que obligan en conjunto a descansar y conocer más gente para pasar una buena noche entre partidos de pool, cervezas y rock and roll en vivo en un bar del pueblo.Sábado 14. Volvió el viento.
Salió el sol, pero el río se mantiene alto debido al viendo SSE que no afloja y hace que la jornada para ir hasta Punta Indio sea interminable, pero el trato recibido por gente relacionada con la náutica y otras personas, hacen olvidar todo eso. Al día no le quedan muchas horas, no hay más lugar que para cenar y dormir.Domingo 15: Comienza la Bahía.
Otro día óptimo para remar, con menos viento se hace más fácil. Un descansito en el camping Castelli hace bien, y aprovecho para cargar mucha agua, y averiguar de lo que me tocará en algunas horas o mañana. Mañana me esperará otro día sin poder abastecerme de agua, por eso tengo que llevar mucha. Con la bajante del río comienzan a aparecer esas "benditas toscas" a las que llaman piedras. Rocé más de una con el remo y con el kayak, hasta quedé arriba de una por completo, pero luego del faro de Punta Piedras aparece un paraje de pescadores ideal para acampar y recibir ayuda de ellos para comunicarme con el destacamento de la PNA en el Río Salado. Ya estaba dentro de la Bahía de Sanborombóm, se avecinaban quizás las peores etapas.Lunes 16: Primer contacto con el barro.
Con viento NE moderado barrenando unas lindas olas, llegué hasta la boca del Río Salado, pero entre la bajante del río y la orientación diferente aportada por pescadores al respecto de la situación real de señalización de la boca del Río Salado, quedé varado 3.5hs en ese barro asqueroso y muy chirlo que tiene toda la bahía. Así tuve que comer y aguantar una tormentita con lluvia y viento, hasta que cuando me di cuenta de que aún estaba bajando, me exigí hasta llegar a la 1º estaca y apurarme para llegar hasta el Río Salado. Ese esfuerzo valió la pena, al mejor estilo de un restaurant especializado en cocina de pescado, el entrerriano de la PNA, más bueno que Lassie enferma y atada, como casi todo entrerriano, me recibió con Lisas al horno con papas, eso fue como encontrar agua en el desierto.Martes 17: Hotel PNA.
El clima no ayuda, hay algo que me indica que me tengo que quedar en la PNA, desde Lavalle informan que van a soplar ráfagas de hasta 60 Km/h, el sol está, pero..... el viento a esta hora temprana de la mañana no sopla tanto. ¿Qué hago? El bote está listo, y yo también, cuando veo que las copas de los árboles se sacuden un poquito más y se calma rápidamente, no son de 60, pero son fuertes y de muy corta duración, algo no me gusta, pienso, miro el cielo, y elijo quedarme, fue lo más acertado y caminar un poco no viene mal por la ruta y mucho menos las pizzas caseras en el destacamento.Miércoles 18. Maldito barro.
Esta vez sí se deja el Río de la Plata disfrutar bastante, en una excelente tiempo llego al Canal 9, todo parecía bien; pero nuevamente falló la información proporcionada por un pescador, no me aclaró de qué margen tenía que acampar, y yo elegí la incorrecta. Con el fin de acampar inmediatamente para descansar, me hundí en el barro, me metí en un cangrejal y después de mucho tiempo y de quemar energías, llegué hasta unos yuyales, donde recién ahí me di cuenta de que no se podía acampar, descansé y no me quedó otra que volver al agua, fueron como 100 o 150 mts de barro y cangrejos y lo mismo para volver. Observé donde se picaba más el río, para buscar profundidad, así que antes de meterme en el barro, arrastré el kayak por tierra (barro no tan flojo) y entre yuyos, luego encaré. Fue por demás de cansador, brazos, piernas, espalda y mente. Pero pude llegar al agua y remar unos metros hasta el lugar de acampe, donde me estaban esperando personal de la PNA de Lavalle. Los mosquitos abundaban y fastidiaban, nunca había visto ni me habían picado tantos.... casi me desangran, y menos mal que no soy alérgico. Desesperado me rocié con repelente, armé la carpa y metí dentro de la misma las cosas que iba a necesitar. Cociné dentro de la carpa unos fideos que comí a medio hervor, ya que se me terminó el gas al igual que el repelente y el repuesto de gas estaba afuera en el kayak, al igual que los mosquitos......Jueves 19: Eterno viento.
Después de dormir mal debido a los eternos mosquitos y por el frío (no usé abrigo ni bolsa de dormir para no ensuciarlos por tanto barro que tenía encima mío), salí para San Clemente, el viento era bravísimo, no me dejaba avanzar, trataba de ir costeando, pero por momentos no podía. Esos 56 km se me hicieron interminables, entre estar mal alimentado, mal hidratado y mal descansado, llegué extenuado al Club Tapera, casi no podía levantar el kayak, sin dudas pasé la peor noche y el peor día.Viernes 20 y Sábado 21. ¿Vacaciones en San Clemente?
El clima sigue jugando en contra como en casi todo el viaje, está nublado, fresco, ventoso del sector S y SE, hasta llovizna por momentos, no hay signos de que mejore, no queda otra que comer bien y tratar de descansar, pero la mente carbura y no para de pensar... voy perdiendo días lamentablemente y el aburrimiento mata, acá estoy lejos de todo...Domingo 22: Un mal debut.
Decidido a llegar al mar, me levanto temprano para no soportar el maldito viento de hace días.... El río estaba como un pileta, eran las 6 pero a las 7 frente a Punta Rasa, la situación era diferente. Ese fenómeno extraño de formación de olas en donde se juntan el mar con el Río de la Plata, causó cierto miedo, a varios experimentados les ha ocasionado problemas y a mi también. Esa olas raras puntudas con diferentes direcciones y altas lograron tumbarme, pero el rolido me ayudo en varias oportunidades. Más tarde continuaba el viento y llegando a Las Toninas una pared de agua me revolcó. El mar estaba complicado, pero llegué hasta la PNA. No fue para nada bueno el debut, la mente estaba más cansada que el cuerpo, era un viaje de placer, y lo que menos estaba haciendo en términos generales era disfrutar, es verdad que a las reglas de este juego las impone la naturaleza, pero yo solo pedía navegar tranquilo. Realmente estaba agobiado y estaba lejos de aquel entusiasmo e impulso que tenía antes de viajar. Todos esos momentos difíciles o en los que no me pude distraerme de la atención colocada en barrenar olas en la bahía para seguir avanzando, frenar y enderezar el kayak con el fin de mantener mi rumbo, hicieron que mi ánimo decaiga bastante. Pero justo en ese momento apareció la familia y los amigos y me alentaron para que no cuelgue el remo. Y eso hice.Lunes 23: Hoy si se puede.
Aún no muy convencido de seguir viaje me preparé para seguir..... El mar era otra cosa totalmente distinta al día anterior, se prestaba para navegar. Sentir la fuerza de las olas al querer entrar en el mar era para mi como una provocación, como un desafío, eso provocó más adrenalina y cuando pasé las rompientes yo era otro, la meta se mantenía. Pasé por Mar del Tuyú, donde guardavidas y otros me felicitaron, recién comenzaba a caer en todo lo que había hecho y tenía que seguir adelante, y eso hice, hasta que llegué a Mar de Ajó, con muy buen trato del personal de la PNA, pude ducharme y pernoctar allí, hasta cenar con ellos, pero me tocó devolver tantas gentilezas colaborando como cocinero, fue un todo muy placentero.Martes 24: ¿De dónde saco un apoya pié?
Tenía que tratar de llegar a Pinamar, aproximadamente 50 Km de médanos tenía que costear y eso logré hacer. Tuve el contratiempo de que se me rompió el apoyapié y me esguincé un tobillo, esto sí que es el colmo. Al querer salir del mar para llegar a la playa una ola me tumbó, y al salir del kayak debajo del agua, otra me empujó el kayak, trabándome la rodilla y doblándome el tobillo también trabado. Al tobillo me lo vendo, pero ¿de dónde saco un caño de aluminio perforado a la medida que necesito? Pienso en lo que tengo y me acordé de algunas cosas que llevo. Pude repararlo con el tramo de repuesto para los parantes de la carpa y con 3 estacas mas un royo de cinta aisladora. El resultado de la reparación fue estupendo y me permitió seguir hasta Pinamar sin inconvenientes.Miércoles 25: Fantástico mar.
Era la mejor mañana, el mejor día y fue la mejor tarde, una brisa del N me llevó rapidísimo hacia Va. Gesell aprovechando la bajante del mar. Ese día si que los disfruté. Como fue una distancia corta y en buen tiempo la cubrí, me quedó tiempo para caminar por la playa y recorrer la ciudad. El trato recibido por parte de la gente de la guardería náutica fue muy bueno. No cabe dudas que este día fue el mejor.Jueves 26: Planificando lo último.
Me falta poco más de 100 Km para llegar a Mar del Plata. A veinti y pico está el Faro Querandí, unos 40 después Mar Chiquita y 40 después Mardel. Pienso repartir en partes iguales la distancia total, para cubrirla en tres etapas, pero en la primera acamparía en los médanos, eso me obligaría a llevar mucha agua, sin embargo la formación de nubes observada por mí en los dos últimos días, no me indica señal de buen clima y más lo que vi sobre el clima por internet, tampoco. Salgo a remar y veo una formación de nubes consolidada, es tormenta, está lejos y no será conveniente seguir más allá del Faro. Allí, el Personal de la Armada, me trata cordialmente. Pienso seguir a Mar Chiquita al día siguiente, siempre y cuando el clima pinte bien.....Viernes 27: Una Lástima.
Lamentablemente el clima no es bueno, por la noche se veían relámpagos desde el SSE al O, estaba ventoso del SE, nublado y cada tanto lloviznaba, ya no podía esperar mas, o seguía viaje con buen clima, o regresa, debido a que el Domingo se me terminaban las vacaciones. Estoy muy jugado, me queda mañana Sábado y el Domingo, y cuando llegue me bajo del kayak y me subo al micro para regresar. Pido a la PNA por radio el último parte meteorológico, no es para favorable, así no puedo seguir viaje... Se hace casi el mediodía y llegan los camiones desde Gesell con turistas, me acerco para ver si el kayak cabe en alguno de ellos, y en uno entra de 10, les planteo mi lamentable situación y les pido que me lleven de regreso a Gesell, ellos aceptan sin problemas y por la tarde llego a Gesell.Sábado 28: El regreso.
El clima sigue igual que ayer, lo que hace que no me arrepienta de la decisión que tomé ayer. Pero ahora se complica la vuelta, los transportes y las agujas del reloj parecen que van más rápido. Volver es un gran problema, pero la solidaridad, casualidad y suerte, parece que dentro de lo malo, siempre estuvo conmigo y una vez me da una mano. Consigo a dos turistas que son de Rosario y me pueden traer, siempre y cuando consiga un portatabla. Juan y Guillermo se re portaron. Por lo menos consigo una nota en radio.Domingo 29: El día final y la reflexión.
Hoy será la última vez que vea el mar en este viaje. El paisaje en mi memoria será el de un día gris lloviznoso y frío; pero no será así el reflejo de todo lo que viví en esta experiencia a pesar de todos los malos momentos que padecí.
Yo estoy muy contento por lo que hice, no pido más, solamente lo armé en 48 hs, es verdad de que si hubiese tenido más tiempo, hubiese sido mejor. Sin embargo el viaje salió muy bien por tan poca planificación y a pesar de no haber llevado cosas que debi haber llevado.
Conocí a un pariente lejano que me dio una mano enorme, es verdad que pasé momento difíciles que nadie me obligó a padecer como dice mi viejo, pero encontré mucha solidaridad por parte de la gente, desde los que me ayudaban a entrar al mar o me daban charla para no hacerme sentir solo o me invitaban para estar a la noche por ahí, hasta los que me prestaban VHF, me daban alojamiento, datos, información, y hasta la PC principal de un ciber en Magdalena que me dejó usar el encargado del mismo o los que me llevaron por la playa y médanos con el kayak hasta Gesell desde el faro o en Las Toninas, algo similar, sin nada a cambio, aún cuando yo insistía en pagar por el servicio brindado, y ni hablar de los pibes que me trajeron hasta acá. El amigo de Mardel de mi pariente lejano me consiguió una radio que me iba a llamar al celular para salir al aire en pleno viaje creo entonces que Mardel pasó a ser algo secundario, realmente me quedó la pica de no haber llegado, de no haber podido disfrutar un poco más de navegar en el mar, pero rescato todo lo anterior; considero demasiado hasta donde llegué. Fueron 800 Km, y me faltaron 80 para llegar. Muchos con los que me crucé en el viaje me felicitaron, me alentaron, me ayudaron, y esas cosas eran como encontrar agua en el desierto, cosas que no voy a olvidar nunca, como todo lo vivido en este gran viaje. Porque quiero seguir disfrutando del remar, es que no me arriesgué a seguir viaje desde el faro, ya la había pasado un poco mal días antes, no valía la pena arriesgarse para cumplir la meta, hay que ir a lo seguro para poder seguir disfrutando la vida de esta forma.
Esteban Bragagnolo
esteban17475@hotmail.com
(0341) 491-3437 / 155-070381
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